domingo, 25 de abril de 2010

martes, 23 de febrero de 2010

_El_Simulacionismo_de_Jeff_Koons_










Se trata de mostrar el objeto desde la perspectiva de la compulsión de comprar, desde el deseo, a medio camino entre lo inaccesible y lo disponible. Tal es la tarea del marketing que representa el verdadero tema de las obras simulacionistas.

Entre los simulacionistas, la obra surge de un contrato que estipula la idéntica importancia del consumidor y el artista proveedor. Koons (Jeff) utiliza entonces a los objetos como condensadores de deseo, puesto que "El sistema capitalista occidental concibe el objeto como una recompensa por el trabajo efectuado o por el exito(...). Y una vez acumulados esos objetos definen la personalidad del yo, realizan y expresan sus deseos". Koons, Levine o Steinbach se presentan como verdaderos intermediarios, agentes del deseo cuyos trabajos representan meros simulacros, imágenes nacidas más de un estudio de mercado que de una supuesta "necesidad interior", de valor mas bajo. El objeto de consumo ordinario se duplica en otro, puramente virtual, que designa un "estado inaccesible", una carencia (Jeff Koons). El artista consume el mundo en lugar del observador y por su cuenta. Dispone los objetos en vidrieras que neutralizan la noción de uso en favor de una especie de intercambio interrumpido, dentro del cual se sacraliza el momento de la presentación.

(Nicolas Bourriaud; Postproducción)

lunes, 22 de febrero de 2010

_las technologías del encantamiento_





En su análisis de "las technologías del encantamiento y del mismo encantamiento de la technología", Alfred Gell se refiere al poder de hechizarnos que tienen los procesos técnicos, de tal modo que vemos el mundo real de forma encantada.

...lo que quiere decir es que nuestra actitud con respecto a nuestra participación en, y nuestro control de, esos procesos técnicamente mediados no es más o menos "mágica" (o racional) que la de los participantes en cualquier culto melanesio (*).

...Como Gell, Marvin observa las importantes conexiones existentes en los debates del siglo XIX sobre la innovación tecnológica entre la retórica del racionalismo y la magia y entre la de la ciencia y el espiritismo. Como señala Boddy, la radio estaba muy asociada a las ideas de telepatía, y el interés del siglo XIX en la electricidad formaba parte de una de una obsesión romántica más general por todas las cosas que fluyen. A comienzos del siglo XX, las investigaciones en comunicaciones eléctricas estaban más asociadas con los discursos más generales sobre lo misterioso, lo oculto, el espiritualismo y la "teoría de éter". Al respecto, como Jeffrey Sconce observa, "la cuestión que guiaba (...) las investigaciones, incluso al comienzo de la era del ordenador, no era si la electrónica podía utilizarse para comunicarse con los muertos, sino más bien cómo se podía utilizar con ese fin. La afinidad del espiritualismo con la electricidad significa que los medios electrónicos siempre han estado envueltos en "relatos fantásticos tradicionales" y ocultan fantasías acerca de supersticiones relacionadas con la imaginación histórica de la "presencia electrónica" en el pasado o, en estos tiempos de Matrix, "equipadas con toda la parafernalia de la moda cibernética".
Para Gell la magia no se opone al conocimiento, la ciencia y la technología, sino que es una parte inherente de éstos y, en muchos sentidos, en realidad es " el medio ideal de la producción técnica".

(David Morley; Medios, Modernidad y Technología)

(*)Melanesia es una región que se extiende desde el occidente del Océano Pacífico al Mar de Arafura, tiene al sur a Australia, al oeste Indonesia, al norte Micronesia y al este a Polinesia.

martes, 16 de febrero de 2010

_Nam_Yune_Paik_ &_La_Televisión_




"La televisión es el medio ambiente de nuestro tiempo" (Nam june Paik)

Su despliegue retórico del televisor como una metáfora escultórica apunta a liberarlo de sus yugos institucionales y technológicos, tratándolo como un medio para establecer un lenguaje expresivo que resiste los tropos narrativos y las estrategias de formación de imágenes limitados de la televisión convencional. Para ello, Paik "representa" el televisor en entornos y papeles poco familiares, en combinación con una amplia gama de otros medios y materiales. Su objetivo fundamental es "romper totalmente con las representaciones seguras y protegidas de nosotros mismos y de los mundos tecnológicos que habitamos, de tal modo que podamos comprenderlos de otra manera y transformarlo en algo mejor.

El enfoque específico de Paik ha sido sacar el televisor de su posición familiar en el hogar y quitarle su significado tradicional como objeto, antes de representarlo para exhibirlo en contextos poco familiares, como un "contenedor" para una serie de objetos triviales y exóticos y como una fuente de datos (deliberadamente) incomprensibles o de "interferencias" (literales).


(David Morley; Medios, Modernidad y Tecnología)